Que cada día empiece con la tranquilidad de saber que está bien.
OTEA pregunta a la persona mayor si está bien, desde su reloj inteligente o su teléfono. Si no responde, avisa a la familia — hasta 5 contactos, uno a uno — y, si nadie puede atenderlo, escala al servicio que el ayuntamiento haya designado.
Cuatro pasos, pensados para que nadie tenga que estar pendiente del teléfono
Nada de aplicaciones complicadas ni botones pequeños. Una pregunta clara, y una cadena de personas que se activa solo si hace falta.

Pregunta programada
A la hora acordada, OTEA pregunta “¿Estás bien?” desde el reloj o el teléfono — a la hora del día que mejor encaje con su rutina.

Responde con un toque
Un solo gesto en la pantalla basta. Sin contraseñas, sin menús — pensado para verse y usarse con facilidad.

Si no responde, avisamos a la familia
Se activa la cadena de contactos — hasta 5 personas, avisadas una a una — hasta que alguien puede hacerse cargo.

Si nadie responde, escalamos
La incidencia pasa al servicio que el ayuntamiento haya designado — servicios sociales o policía local, según lo que decida cada municipio.
La forma más discreta de decir “estoy bien”
No hace falta llevar el teléfono encima ni acordarse de abrir ninguna aplicación. OTEA funciona directamente desde el reloj inteligente, compatible con relojes Samsung y Huawei — la pantalla y los botones están pensados para leerse bien y tocarse con un solo gesto.
- Pantalla grande y botones claros, pensados para verse bien de un vistazo.
- No sustituye al teléfono ni al botón de ayuda: es una forma más de contestar, siempre disponible en la muñeca.
- Compatible con los relojes Samsung y Huawei más habituales — sin comprar un dispositivo distinto para cada persona.


Para que la distancia no signifique preocupación
Cada familiar entra con su propia cuenta y ve, de un vistazo, si todo está en orden. Si hace falta actuar, la notificación es clara — ni alarmante ni ambigua — y aceptar, transferir a otro familiar o resolver la alerta lleva un solo toque.
- Cadena de hasta 5 contactos, avisados uno a uno — nunca todos a la vez, sin ruido innecesario.
- Historial de alertas y su desenlace, siempre disponible, sin tener que preguntar.
- Cuenta propia por persona — cada familiar entra una sola vez y ve a todos los suyos a los que está vinculado.
Un servicio gestionado, pensado para encajar en tu presupuesto
OTEA avisa y escala — no sustituye a los servicios de emergencia ni monta una central de atención propia — y eso es justo lo que permite ofrecerlo a un coste muy por debajo de la referencia del sector, sin renunciar al seguimiento ni a la trazabilidad de cada caso.
- Escalado configurable por calendario y horario del servicio municipal designado.
- Panel de gestión con incidencias en vivo y auditoría completa de cada alerta.
- Cuentas individuales por funcionario y por administrador — queda registrado quién hizo qué, y cuándo.


Servicio gestionado
OTEA acompaña cada día y avisa a la cadena de confianza — familia y, si hace falta, el servicio que el ayuntamiento designe: policía local o servicios sociales. Un seguimiento cercano, con un precio claro y accesible.
Una vida activa, con alguien pendiente en segundo plano
OTEA no interrumpe el día a día: solo se hace notar si hace falta. El resto del tiempo, sigue siendo su vida, su ritmo y su gente.
Su rutina, su gente
Tranquilidad, sin vigilancia intrusiva