OTEA OTEA
Teleasistencia para personas mayores

Que cada día empiece con la tranquilidad de saber que está bien.

OTEA pregunta a la persona mayor si está bien, desde su reloj inteligente o su teléfono. Si no responde, avisa a la familia — hasta 5 contactos, uno a uno — y, si nadie puede atenderlo, escala al servicio que el ayuntamiento haya designado.

Piloto en marcha · 60 usuarios · Servicio gestionado para municipios
Mujer mayor activa paseando por un parque, con un reloj inteligente en la muñeca
Reloj inteligente opcional Samsung o Huawei
Cómo funciona

Cuatro pasos, pensados para que nadie tenga que estar pendiente del teléfono

Nada de aplicaciones complicadas ni botones pequeños. Una pregunta clara, y una cadena de personas que se activa solo si hace falta.

Reloj inteligente en la muñeca de una persona mayor preguntando '¿Estás bien?'

Pregunta programada

A la hora acordada, OTEA pregunta “¿Estás bien?” desde el reloj o el teléfono — a la hora del día que mejor encaje con su rutina.

Persona mayor tocando la pantalla del reloj para responder que está bien

Responde con un toque

Un solo gesto en la pantalla basta. Sin contraseñas, sin menús — pensado para verse y usarse con facilidad.

Familiar consultando el móvil, tranquilo, en su salón

Si no responde, avisamos a la familia

Se activa la cadena de contactos — hasta 5 personas, avisadas una a una — hasta que alguien puede hacerse cargo.

Fachada de un ayuntamiento español

Si nadie responde, escalamos

La incidencia pasa al servicio que el ayuntamiento haya designado — servicios sociales o policía local, según lo que decida cada municipio.

Persona mayor pulsando el botón de pedir ayuda en la aplicación OTEA desde su teléfono
Reloj inteligente

La forma más discreta de decir “estoy bien”

No hace falta llevar el teléfono encima ni acordarse de abrir ninguna aplicación. OTEA funciona directamente desde el reloj inteligente, compatible con relojes Samsung y Huawei — la pantalla y los botones están pensados para leerse bien y tocarse con un solo gesto.

  • Pantalla grande y botones claros, pensados para verse bien de un vistazo.
  • No sustituye al teléfono ni al botón de ayuda: es una forma más de contestar, siempre disponible en la muñeca.
  • Compatible con los relojes Samsung y Huawei más habituales — sin comprar un dispositivo distinto para cada persona.
Comida familiar multigeneracional en una terraza, con la abuela sonriendo entre sus nietos
Hijo consultando la notificación en su móvil, tranquilo, desde su oficina
Para las familias

Para que la distancia no signifique preocupación

Cada familiar entra con su propia cuenta y ve, de un vistazo, si todo está en orden. Si hace falta actuar, la notificación es clara — ni alarmante ni ambigua — y aceptar, transferir a otro familiar o resolver la alerta lleva un solo toque.

  • Cadena de hasta 5 contactos, avisados uno a uno — nunca todos a la vez, sin ruido innecesario.
  • Historial de alertas y su desenlace, siempre disponible, sin tener que preguntar.
  • Cuenta propia por persona — cada familiar entra una sola vez y ve a todos los suyos a los que está vinculado.
Para ayuntamientos

Un servicio gestionado, pensado para encajar en tu presupuesto

OTEA avisa y escala — no sustituye a los servicios de emergencia ni monta una central de atención propia — y eso es justo lo que permite ofrecerlo a un coste muy por debajo de la referencia del sector, sin renunciar al seguimiento ni a la trazabilidad de cada caso.

  • Escalado configurable por calendario y horario del servicio municipal designado.
  • Panel de gestión con incidencias en vivo y auditoría completa de cada alerta.
  • Cuentas individuales por funcionario y por administrador — queda registrado quién hizo qué, y cuándo.
5
contactos por cadena, como máximo
3
apps de gestión — municipal, familiar y administración
100%
trazabilidad de cada incidencia
Representante de OTEA mostrando la aplicación de seguimiento en las oficinas del servicio
Funcionaria municipal consultando el panel de incidencias en su despacho

Servicio gestionado

OTEA acompaña cada día y avisa a la cadena de confianza — familia y, si hace falta, el servicio que el ayuntamiento designe: policía local o servicios sociales. Un seguimiento cercano, con un precio claro y accesible.

15€ / usuario / mes
Acompañar, no vigilar

Una vida activa, con alguien pendiente en segundo plano

OTEA no interrumpe el día a día: solo se hace notar si hace falta. El resto del tiempo, sigue siendo su vida, su ritmo y su gente.

Grupo de amigos mayores jugando a las cartas en la plaza de un pueblo Su rutina, su gente
Hombre mayor leyendo tranquilamente en su sillón por la noche, con el reloj inteligente en la muñeca Tranquilidad, sin vigilancia intrusiva